Visor de contenido web Visor de contenido web

Tendencias

Publicador de contenidos Publicador de contenidos

Entrevista
29 noviembre 2018
“El aprendizaje puede cambiar nuestra vida"
La profesora Barbara Oakley ofrece a través de sus exitosos cursos online las claves para descubrir, mediante el aprendizaje, el potencial que todos llevamos dentro.
Entrevista
14 noviembre 2018
“La inteligencia artificial razona mejor que nosotros”
Martin Hilbert, experto en big data y conocido por sus tesis sobre la comunicación y la información en el desarrollo humano, se atreve incluso a cuestionar el “pienso, luego existo” de Descartes.
Reportaje
30 octubre 2018
Emoción vs robotización: la batalla que no será
La era de los robots ya está aquí. Ellos realizarán muchos de los trabajos que ahora hacemos nosotros, pero no todos... Atención: la inteligencia emocional gana enteros en el mundo laboral, pero se aprende en casa y en la escuela.
Reportaje
10 octubre 2018
Formación online o presencial: ¿cuál es mejor?
Ni mejor ni peor. Cualquier vía es buena para aprender. La elección solo depende de las preferencias de cada estudiante. Eso sí, cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes. ¿Quieres saber cuáles son?
Entrevista
12 junio 2018
Nora Rodríguez
“Cuando los niños hacen algo por los demás se vuelven generosos, compasivos y aprenden con más entusiasmo”.

Publicador de contenidos Publicador de contenidos

Atrás

‘Flipped classroom’ o cómo darle la vuelta a la educación

‘Flipped classroom’ o cómo darle la vuelta a la educación

Estudiar en casa y hacer los deberes en clase, cambiar el rol del profesor, modificar tiempos y espacios, tirar de la tecnología para casi todo… Eso y más es flipped classroom.

Aunque el sistema no es nuevo, surgió en Estados Unidos hace ya más de una década, en España son cada vez más los docentes que se están apuntando a esta forma de enseñar y aprender. Pero vamos por partes: ¿qué es flipped classroom?

Se trata de un modelo pedagógico que, básicamente, propone trabajar la teoría en casa y hacer los deberes en el aula o, lo que es lo mismo, transferir las tareas cognitivas de orden inferior —las más fáciles— al espacio individual y las de orden superior —las más difíciles— al espacio común: la clase. ¿Con qué fin? Con el de aprovechar al máximo el tiempo profesor-alumno en las tareas que realmente requieren la intervención del docente: resolución de problemas, hipótesis, análisis, explicaciones individuales, potenciar habilidades…

Quince minutos al día

Raúl Santiago, profesor de ciencias de la Educación de la Universidad de la Rioja, coordinador de la iniciativa Flipped Classroom en España y con un taller en ScolarTIC, asegura que el hecho de hacer microtareas fáciles en casa beneficia tanto al profesor como al alumno. Por ejemplo, si el tema a tratar es la fotosíntesis, el profesor manda a sus alumnos ver un vídeo en casa y contestar un cuestionario interactivo sobre el mismo, tareas que, en su conjunto, no deben llevar más de 15 minutos. Esta simple práctica permite dos cosas: que el estudiante vaya al día siguiente preparado, con ideas, dudas y ganas de participar y, por otro lado, que el profesor no tenga que contar ya ese contenido en clase y disponga de ese tiempo para la práctica. “De esta forma, la hora en el aula es tremendamente eficiente y productiva porque es en esas tareas de análisis, debate y resolución de dudas donde el profesor aporta su verdadero valor añadido”, dice Santiago. Y no solo aporta el docente, según él. “La clase se enriquece porque también los alumnos suman conocimiento con sus distintos puntos de vista, reflexiones, etc.”, añade.

Además, este planteamiento supone un cambio en el rol, tanto del profesor, como del estudiante. El profesor pasa de ser un mero explicador a un diseñador de experiencias de aprendizaje o, como dice un estudio sobre flipped classroom realizado por la Universidad de Alicante, “se convierte en un coach que, al tener más tiempo, asesora a cada alumno en función de su situación y sus progresos animándolos a descubrir más allá del guion prestablecido”. El alumno, por su parte, pasa a ser parte activa de su propio aprendizaje: asume responsabilidades, toma decisiones, trabaja con sus compañeros para alcanzar objetivos comunes y aprende habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo o la creatividad, que no solo le sirven para sus estudios sino para su futuro. 

Flipped Classroom en Telefónica Educación Digital
"La clase se enriquece porque también los alumnos suman conocimiento con sus distintos puntos de vista, reflexiones, etc". Raúl Santiago

El compromiso del alumno 

Pero para llegar a ese punto se requiere previamente un “sí, quiero”, o lo que es lo mismo, el compromiso total del alumno con flipped classroom y, según Santiago, no siempre es fácil. “Cuando oyen hablar de dedicar tiempo diario en casa, sobre todo los más mayores, a veces se echan un poco para atrás. Por eso, de nuevo la figura del profesor, que previamente ha tenido que formarse en la metodología, es clave. Él es quien tiene que motivarlos, demostrarles que van a aprender más, mejor y de forma más perdurable. Cuando aceptan, entonces la implicación es máxima y los resultados llegan enseguida”, explica el docente.

Y esto, según él, sucede en todos los niveles: primaria, secundaria, bachillerato, universidad, Formación Profesional, enseñanza de idiomas, etc., y a cualquier edad. Las exigencias, eso sí, han de adaptarse a cada etapa. Por ejemplo, “la visualización de un vídeo no debe ser superior a la edad del niño que lo consume; es decir, si tiene nueve años, el contenido no deberá ser superior a nueve minutos porque más, sería un mundo para un chaval tan pequeño.

La base, el buen material de trabajo

Precisamente el contenido es otra de las piezas clase de flipped classroom o flipped learning, como también se conoce la metodología. Según dice Santiago, muchos profesores se empiezan a plantear la validez de los libros como única fuente de conocimiento, teniendo en cuenta la cantidad de buen material que existe en Internet sobre cualquier materia y que en la sociedad en la que vivimos el contenido se actualiza constantemente.

Tanto es así que los docentes que se han sumado a la iniciativa cada vez tiran menos de ellos y más de la tecnología y de los materiales online: vídeos, podcasts, audios, textos interactivos, gamificaciones, etc. Esto, en opinión del coordinador de Flipped Classroom en España, tiene una enorme ventaja sobre el sistema tradicional, que es que “con Internet, las redes sociales, los ordenadores, tabletas y demás dispositivos, sea cual sea el contenido a tratar, los estudiantes se sienten como pez en el agua y las materias parece que entran mejor”.

Según diversos estudios realizados por el grupo de investigación mundial de Flipped Learning en Estados Unidos, si además el contenido lo hace el propio docente, mejor que mejor. ¿Por qué? Porque los alumnos ven con mejores ojos los materiales en los que se ve o se escucha a su propio profesor. “Asumen que el profesor tiene interés por ellos y eso les motiva aún más”, asegura Raúl Santiago.  

Conoce el modelo pedagógico que persigue trasladar parte del aprendizaje fuera del aula y así emplear el tiempo de clase en potenciar otros conocimientos y la práctica de los mismos.

Los 10 beneficios de flippar

La conclusión de todo ello es que, lejos de lo que pudiera parecer, flippar, en clase —siempre que se haga con doble p— conlleva un buen número de beneficios. Estos son los 10 más significativos: Los estudiantes están más motivados. El compromiso e implicación en sus propios estudios es mayor.

- La dinámica de clase mejora.

- Su actitud ante los proyectos es más comprometida.

- El aprendizaje es de más calidad y perdurable

Mejora capacidades como la reflexión, el análisis, la creatividad.

- Permite a los docentes dedicar más tiempo a la atención a la diversidad.

- El profesorado está pendiente de los contenidos a cada momento.

- Crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el aula.

- Se trata de un sistema más flexible tanto para profesor como para el alumno.

Scolartic ofrece un webinar con Raúl Santiago y un MOOC sobre flipped classroom. ¡Apúntate!

20 millones de visitas

Además del modelo educativo, Flipped Classroom es una plataforma que agrupa a docentes y educadores de todos los niveles de enseñanza en España, con inquietudes por cambiar la educación hacia un sistema más innovador y actual. Su coordinador, Raúl Santiago, no se atreve a precisar el número de profesores que se han sumado “a nivel particular” a la iniciativa, pero asegura que cada día son más. Santiago precisa que es a nivel particular porque, aunque según él “no hay consejería que no haya mostrado interés en el proyecto e incluso el Ministerio de Educación tiene un curso online sobre esta materia”, por el momento no cuentan con el apoyo explícito de la Administración. Aun así, buena muestra del interés generado lo aportan las cifras de la plataforma, que en solo cinco años se ha convertido en la más importante del mundo de habla hispana, con 1.200 experiencias publicadas, 3.000 visitas al día. 40.000 seguidores en redes sociales y más de cuatro millones y medio de visitas desde su puesta en marcha.
  • Flipped Classroom
  • Innovación Educativa
  • ScolarTIC
  • Metodologías en el aula

Visor de contenido web Visor de contenido web